28 sept. 2010

"No metas a Dios en esto"


Hola, sí que me he tardado en escribir.
Sucede que he tenido mucho trabajo en la radio debido a la organización de la Expo Salud, pero bueno, hoy no es ese el tema y de hecho si me tardo en bloggear es porque debo estar realmente inspirada.
Con profunda tristeza veo que la violencia se ha convertido en la "reina de México"; da horror abrir los periódicos, ver noticias por televisión ó entrar al internet a ver los noticieros internacionales. Al referirme a la violencia no sólo hablo de gritos y sombrerazos, sino de una gran falta de amor en todo sentido; de la insensibilidad ante la tragedia ajena; del abandono afectivo juvenil; del deterioro en las relaciones matrimoniales; del aplauso ante las nuevas leyes que van contra la vida y contra la familia.
Hay una severa relajación de moral y una tremendo desequilibrio económico, ecológico y, sobre todo espiritual. El 90% de las personas con las que he hablo acerca de esto creen que no debo meter a Dios en esto; afirman que todo se solucionaría si en México se legalizaran las drogas; que si los matrimonios se rompen es por limitaciones económicas y/o por falta de amor y de sexo; que los tiempos ya no son como antes y que los adolescentes deben tener relaciones sexuales libres siempre y cuando usen condón y bla bla bla bla bla, podremos seguir la sobremesa horas.
Sin embargo, no creen que la raíz de todo el mal que estamos viviendo viene de una "desconexión" espiritual. "¿Qué?, ¿Otra vez la religión? ¡No metas a Dios en esto!"-me dicen cuando intento explicarles que el verdadero problema es el "No meter a Dios en esto". Precisamente "darle la espalda" a nuestro Creador es el resultado de tanta muerte en vida. En algo sí tienen razón, no son las religiones las que van a salvar al mundo, es Jesucristo que es Dios quien ya lo hizo. Debo decirles que hay dos religiones en el mundo: en el primer grupo se encuentran todas y cada una de las religiones conocidas por el hombre (budismo, catolicismo, islam, etc), todas ellas piden a sus seguidores cumplir con exactamente lo mismo, un conjunto de reglas y obras imposibles de cumplir para solamente así comprar y ganar un lugar en paz y armonia después de la muerte. Del otro lado tenemos a la religión verdadera, que es aquella que busca "reeligarnos y reencontrarnos con Él autor de la vida, y es Jesucristo, Jesús dijo "Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie puede venir al Padre sino es a través de mi (Juan 14:6)
Cuando Jesús habló de que El es el camino, hablo de lo que el hombre no vive. La Biblia describe a la humanidad y por ende a las naciones completamente desorientadas, completamente apartadas de Dios, sin saber por qué vivir y sin entender la razón de su existencia. Es por eso que, de acuerdo al medio periodístico, estamos en los tiempos en los que nos vamos a dormir con una noticia mala y nos despertamos con otra peor, y aquí, desde luego, no me refiero solamente a nuestro entorno sino a nuestra propia vida.
México es uno de los países con más tradición religiosa en el mundo, sin embargo, hoy está agonizando y esa tradición no ha cambiado el corazón de las personas. Dios dice en su Palabra que "La justicia engrandece la nación: Mas el pecado es afrenta de las naciones." Proverbios 14:34 y "pecado" es toda acción contraria a Dios. Por ejemplo, mentir está mal porque Jesús es la Verdad; matar está mal porque Jesús es la vida; odiar está mal porque Jesús es amor.
En fin, mientras el ser humano no se reconcilie con su Creador a través del único que puede justificarnos delante de Dios, Jesús, seguirá extraviado y quejándose contra Dios mismo a quien no quiere escuchar.
Por cierto, le doy gracias a Jordi mi hijo por algunas sugerencias para escribir este blog.