26 ago. 2010

"Jóvenes Desechables"


Hola a todos:
Hace tiempo, leyendo las noticias de la BBC de Londres, miré con atención una de ellas cuyo encabezado decía: "Jóvenes desechables en México". Sentí una punzada en el corazón porque hablaba justamente de los chicos que habían sido asesinados en un centro de rehabilitación en nuestro país.
Imaginé por un instante el anhelo de estos chicos de querer cambiar de vida, seguramente deseaban dejar atrás su tormentoso pasado lleno de miedo, de alucinaciones, de abandono, de delito, en fin; estaban en eso cuando los alcanzó el mal de sus propios pecados; la consecuencia de aquellas decisiones que los llevaron a tener compañerismo con verdaderos delincuentes quienes, al parecer, fueron directamente a buscarles para ejecutarlos lográndolo.
Ahora están muertos y sus almas no sé dónde se encuentren.
¡No deshechemos a ningún joven!, como tampoco deshechemos la Palabra de Dios cuando nos dice : "¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu Palabra.", Salmo 119:9
Ellos tienen que saber que Cristo existe, que está vivo y que los ama profundamente.
Los jóvenes son "carne de cañón" para personas que los ven como "objetos de uso".
Un hogar roto, es una especie de caldo de cultivo para formar chicos desesperados, ociosos, aburridos. Muchos de ellos, con padres ausentes, buscan "pertenecer" a lo que sea sedientos de ser tomados en cuenta; otros, esclavos de su necedad e inexperiencia sienten que pueden "comerse el mundo" y no escuchan consejo alguno; también están los que en busca de afecto ó estimulados por la pornografía son inducidos a un despertar sexual precoz y vertiginoso que los lleva a ser expertos en romper relaciones, desequilibrando de esta forma sus emociones y posteriormente, sufriendo de grandes decepciones ó de enfermedades venéreas porque la realidad no era como les habían contado sus amigos, como lo habían visto en el cine o en internet. De igual manera extisten los jóvenes solitarios que viven encerrados en su propio mundo y creen que nadie los ama ni los comprende.
Como dice Josh Mc Dowell, esta generación es una generación "desconectada" y no precisamente de la computadora, sino que está desconectada de sus relaciones con sus padres y de su relación con Dios.
Pocos son los muchachos que platican con sus padres, que logran tener un acercamiento sincero con ellos, que se sienten aceptados por ellos y, sobretodo, amados por ellos.
Drogas, sexo prematuro, pornografía, violencia, delincuencia, desequilibrio en su identidad sexual, ocio, desesperanza, abandono, y suicidio son el resultado de una vida sin propósito, sin sentido, sin guía, sin amor, sin Dios.
Hoy en día muchas puertas falsas se abren para ellos, pero sólo una es la verdadera en donde encontrarán la verdadera felicidad.
"Yo soy la puerta: el que por mí entre será salvo; entrará y saldrá, y hallará pastos.",
Juan 10:9

Hubo un tiempo en las predicaciones en casa que se llenaba de jóvenes. El más reciente quería suicidarse y ahora Cristo lo ha salvado y está sanando sus heridas, está feliz.
Oremos por ellos, seamos ejemplos de obediencia a Dios para que ellos puedan verlo reflejado en nuestras vidas. Amémoslos como Dios los ama y jamás los deshechemos.

Meche